Hay una forma crítica de honrar las grandes tragedias: no olvidarlas nunca. El recuerdo colectivo es tan antiguo como la propia sociedad humana y funciona como una fuente fundamental de cohesión social. Sin embargo, como muestra Jeffrey Barash en este libro, la memoria colectiva ha desempeñado funciones novedosas en la era moderna, caracterizada por la discontinuidad y la disolución. Apoyándose en exploraciones teóricas recientes, el autor elabora una nueva y sólida base filosófica para su análisis, que pone de relieve las profundas limitaciones de su alcance en relación con el pasado histórico.

Para llevar adelante este análisis resulta crucial examinar las transformaciones que han experimentado las configuraciones simbólicas de la memoria colectiva con el surgimiento de las nuevas tecnologías de comunicación masiva. Barash demuestra cómo la capacidad de estas tecnologías para simular la experiencia directa —especialmente a través de la imagen— vuelve aún más palpables las limitaciones de la memoria colectiva y la opacidad del pasado histórico, siempre fuera del alcance de la memoria viva. No obstante, evitando el escepticismo, recurre a la literatura, en particular a escritores como Walter Scott, Marcel Proust y W. G. Sebald, para indagar en sutiles matices de temporalidad que podrían ofrecer emblemas discretos de una realidad histórica pasada.

La memoria colectiva y el pasado histórico - Jeffrey Andrew Baras

$31.000
La memoria colectiva y el pasado histórico - Jeffrey Andrew Baras $31.000

Hay una forma crítica de honrar las grandes tragedias: no olvidarlas nunca. El recuerdo colectivo es tan antiguo como la propia sociedad humana y funciona como una fuente fundamental de cohesión social. Sin embargo, como muestra Jeffrey Barash en este libro, la memoria colectiva ha desempeñado funciones novedosas en la era moderna, caracterizada por la discontinuidad y la disolución. Apoyándose en exploraciones teóricas recientes, el autor elabora una nueva y sólida base filosófica para su análisis, que pone de relieve las profundas limitaciones de su alcance en relación con el pasado histórico.

Para llevar adelante este análisis resulta crucial examinar las transformaciones que han experimentado las configuraciones simbólicas de la memoria colectiva con el surgimiento de las nuevas tecnologías de comunicación masiva. Barash demuestra cómo la capacidad de estas tecnologías para simular la experiencia directa —especialmente a través de la imagen— vuelve aún más palpables las limitaciones de la memoria colectiva y la opacidad del pasado histórico, siempre fuera del alcance de la memoria viva. No obstante, evitando el escepticismo, recurre a la literatura, en particular a escritores como Walter Scott, Marcel Proust y W. G. Sebald, para indagar en sutiles matices de temporalidad que podrían ofrecer emblemas discretos de una realidad histórica pasada.