«Los que luchan y los que lloran” es el texto más bello escrito por un periodista argentino sobre la revolución de carne y hueso, hecha realidad en Cuba, en toda América. Ese muchacho de 28 años, enviado por radio El Mundo, estuvo más de dos meses en una Cuba revuelta por una revolución que tronaba desde la alturas pero en la tierra, en la cadena montañosa del Oriente. Logró con no pocas dificultades entrevistar a los dos Jefes más populares y reconocidos del movimiento 26 de Julio alzado en armas, Ernesto Che Guevara y Fidel Castro. La realidad de un pueblo levantado bajo la dirección de otros muchachos de su edad, lo enamoró de tal manera que plasmó en su libro el sentir y vivir en revolución de un pueblo así como el convencimiento en la victoria que todos tenían. Y a partir de esa nueva experiencia inigualable se encarnó en él la necesidad de dar más que “…una simple crónica…” y entregó su vida al servicio de la Revolución cubana, de la Argentina aún por hacer, y Latinoamericana. No había fronteras para Masetti.

 

Los que luchan y los que lloran - Jorge Ricardo Masetti

$15.000
Los que luchan y los que lloran - Jorge Ricardo Masetti $15.000

«Los que luchan y los que lloran” es el texto más bello escrito por un periodista argentino sobre la revolución de carne y hueso, hecha realidad en Cuba, en toda América. Ese muchacho de 28 años, enviado por radio El Mundo, estuvo más de dos meses en una Cuba revuelta por una revolución que tronaba desde la alturas pero en la tierra, en la cadena montañosa del Oriente. Logró con no pocas dificultades entrevistar a los dos Jefes más populares y reconocidos del movimiento 26 de Julio alzado en armas, Ernesto Che Guevara y Fidel Castro. La realidad de un pueblo levantado bajo la dirección de otros muchachos de su edad, lo enamoró de tal manera que plasmó en su libro el sentir y vivir en revolución de un pueblo así como el convencimiento en la victoria que todos tenían. Y a partir de esa nueva experiencia inigualable se encarnó en él la necesidad de dar más que “…una simple crónica…” y entregó su vida al servicio de la Revolución cubana, de la Argentina aún por hacer, y Latinoamericana. No había fronteras para Masetti.