Poeta, narrador y ensayista, ganador de la prestigiosa beca MacArthur, Ben Lerner (Topeka, Kansas, 1979) ha construido una de las obras más coherentes y singulares de su generación. Las luces, escrito mayormente durante la pandemia, piensa el paso del mundo en suspenso —cuando todavía se imaginaba una realidad más diáfana— al mundo que emergió después, dominado por la luz de las máquinas, la sobreexposición de las redes y la industria a la vez sombría y clarividente de la vigilancia.

Lerner mantiene su ambición de siempre, la misma que formularon los románticos alemanes: explorar la continuidad entre pensamiento y forma. Pero aquí esa continuidad se enfrenta con un cambio de época: una luz que ya no ilumina, sino que mide. Como en las obras de Trevor Paglen —esas imágenes de satélites, cables submarinos y algoritmos que fotografían sin mirar —, lo visible se vuelve un sistema; la mirada, una forma de conciencia distribuida en la materia del mundo.

2.

 

 

Al menos los poetas blancos tal vez traten de huir, remitiéndose

a lo interplanetario para reducir

la diferencia bajo el signo del encuentro y

tardía la manera de pensar, presupuestos de riesgo

la bicoca, los debates sobre los tapa

-bocas, deep fakes, escaneábamos

el firmamento para descubrir lo que habíamos proyectado

allá arriba entre los drones, eventos climáticos, programas secretos

Sin duda repito algo de todo eso cuando

le sostengo la nuca y allá arriba

veo las luces sin explicación

que el amor hace, incluso si lo que en parte

quiero es que me destruyan, a todos nosotros

a la vez, para que así se cuele el final del deseo

 

 

Yo creo que está bien querer eso, que el deseo errado

tenga su lugar en tu arte, que los caminos

hielo probablemente, y estamos solos

pero no estamos solos en estar

saliendo por primera vez desde que empezó la pandemia, peleamos

por el perro y quién tiene derecho a usar la palabra

Palestina, y después casi nos arreglamos por

la insolubilidad, porque todos los problemas

escalan, y yo hice el chiste

que no es un chiste, sobre las imágenes filtradas

nuestra única esperanza. El trabajo

consistirá en salir de la lógica de la solución o trabajar

como si hubiera una, unas

 

 

entre nosotros. Seguro que casi todas son militares

pero cuando la vecina me cortó el pelo

tenía el tapabocas, estábamos afuera, me contó

que a su prima la habían abducido y tratado muy bien

que de alguna manera tienen que hacer contacto

están esperando a que evolucionemos

canas en la vereda entre las flores

de cerezo. Y yo le dije

Si puedo serte honesto, sí, lo que decís parece una locura

pero quiero creer lo que me estás contando porque lo contás

con amor. Una vez en París la

mamá de mi amigo estaba en los árboles

que él no vio. Lo tuve que abrazar y abrazarme a saber

Las luces - Ben Lerner

$21.500
Las luces - Ben Lerner $21.500

Poeta, narrador y ensayista, ganador de la prestigiosa beca MacArthur, Ben Lerner (Topeka, Kansas, 1979) ha construido una de las obras más coherentes y singulares de su generación. Las luces, escrito mayormente durante la pandemia, piensa el paso del mundo en suspenso —cuando todavía se imaginaba una realidad más diáfana— al mundo que emergió después, dominado por la luz de las máquinas, la sobreexposición de las redes y la industria a la vez sombría y clarividente de la vigilancia.

Lerner mantiene su ambición de siempre, la misma que formularon los románticos alemanes: explorar la continuidad entre pensamiento y forma. Pero aquí esa continuidad se enfrenta con un cambio de época: una luz que ya no ilumina, sino que mide. Como en las obras de Trevor Paglen —esas imágenes de satélites, cables submarinos y algoritmos que fotografían sin mirar —, lo visible se vuelve un sistema; la mirada, una forma de conciencia distribuida en la materia del mundo.

2.

 

 

Al menos los poetas blancos tal vez traten de huir, remitiéndose

a lo interplanetario para reducir

la diferencia bajo el signo del encuentro y

tardía la manera de pensar, presupuestos de riesgo

la bicoca, los debates sobre los tapa

-bocas, deep fakes, escaneábamos

el firmamento para descubrir lo que habíamos proyectado

allá arriba entre los drones, eventos climáticos, programas secretos

Sin duda repito algo de todo eso cuando

le sostengo la nuca y allá arriba

veo las luces sin explicación

que el amor hace, incluso si lo que en parte

quiero es que me destruyan, a todos nosotros

a la vez, para que así se cuele el final del deseo

 

 

Yo creo que está bien querer eso, que el deseo errado

tenga su lugar en tu arte, que los caminos

hielo probablemente, y estamos solos

pero no estamos solos en estar

saliendo por primera vez desde que empezó la pandemia, peleamos

por el perro y quién tiene derecho a usar la palabra

Palestina, y después casi nos arreglamos por

la insolubilidad, porque todos los problemas

escalan, y yo hice el chiste

que no es un chiste, sobre las imágenes filtradas

nuestra única esperanza. El trabajo

consistirá en salir de la lógica de la solución o trabajar

como si hubiera una, unas

 

 

entre nosotros. Seguro que casi todas son militares

pero cuando la vecina me cortó el pelo

tenía el tapabocas, estábamos afuera, me contó

que a su prima la habían abducido y tratado muy bien

que de alguna manera tienen que hacer contacto

están esperando a que evolucionemos

canas en la vereda entre las flores

de cerezo. Y yo le dije

Si puedo serte honesto, sí, lo que decís parece una locura

pero quiero creer lo que me estás contando porque lo contás

con amor. Una vez en París la

mamá de mi amigo estaba en los árboles

que él no vio. Lo tuve que abrazar y abrazarme a saber