La calificación triple X en el cine se utiliza para las películas cuya exhibición ha sido relegada a las oscuras salas condicionadas, debido a lo explícito del contenido sexual de las mismas. XXX se convirtió con el uso, en una manera solapada de referirse a la pornografía sin nombrarla, aludiendo a un código que los entendidos ya conocen. En la pornografía todo es posible y los límites de la fantasía y la realidad, de lo creíble y lo excepcional, han sido borrados en pos de un goce ilusorio y coreografiado. En este libro de Martín Villagarcía, cada una de esas letras X remite a uno de los tres relatos que lo conforman, donde justamente la intención del autor es llevarnos a un universo regido por la lujuria, donde no existen la moral ni los tabúes, donde poco importan quienes son los personajes ni sus motivaciones, sino la pulsión sexual que los mueve.

 

XXX - Martín Villagarcía

$330
XXX - Martín Villagarcía $330

La calificación triple X en el cine se utiliza para las películas cuya exhibición ha sido relegada a las oscuras salas condicionadas, debido a lo explícito del contenido sexual de las mismas. XXX se convirtió con el uso, en una manera solapada de referirse a la pornografía sin nombrarla, aludiendo a un código que los entendidos ya conocen. En la pornografía todo es posible y los límites de la fantasía y la realidad, de lo creíble y lo excepcional, han sido borrados en pos de un goce ilusorio y coreografiado. En este libro de Martín Villagarcía, cada una de esas letras X remite a uno de los tres relatos que lo conforman, donde justamente la intención del autor es llevarnos a un universo regido por la lujuria, donde no existen la moral ni los tabúes, donde poco importan quienes son los personajes ni sus motivaciones, sino la pulsión sexual que los mueve.