primer libro, treinta y cinco años atrás, hasta los más recientes, estas ramitas se secan y hacen una hoguera llena de luz y de vacío donde algo tiembla, algo señorea el sentido tímido y altanero a la vez. Altanero no de un yo que se exalta y ufana, sino que desaparece detrás de “ese, mínimo indicio / de los objetos, de las formas, / de esa materia / que se resiste?” No me gusta interpretar el sentido de un poema, porque es una llama que se apaga ante el exceso de racionalización. Pero con Battilana se me hace difícil interpretar algo, entonces la magia vive porque su poema rechaza toda interpretación, y así se vuelve inquietante y atractivo, aún cuando no esté en sus planes. “Dios procede del verbo”, dice en “Letras”, “y también lo más real de mí”. “Por mí”, agrega, y así termina el poema. ¡Cómo me gusta perderme en los versos de Battilana! Pero más me gusta reencontrarme un poco después. Con El lado ciego el lirismo se intensifica en su poesía y lo que ya era conmovedor desde el principio, aquí me inunda como las napas de ese jardín que el autor menciona en varios poemas. Y esto ya no cede, Battilana ha encontrado su voz en todos los libros siguientesLa vida sonríe un poco y este Budita tímido y triste me convence del todo, me hace reír y llorar al mismo tiempo en ese poema tan hermoso que le da título al libro: Ramitas. Cuando el sentido empieza a iluminarse la poesía de Battilana crece en la hoguera de la plena humanidad. Bienvenido a casa.  

 

Ramitas - Carlos Battilana

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primer libro, treinta y cinco años atrás, hasta los más recientes, estas ramitas se secan y hacen una hoguera llena de luz y de vacío donde algo tiembla, algo señorea el sentido tímido y altanero a la vez. Altanero no de un yo que se exalta y ufana, sino que desaparece detrás de “ese, mínimo indicio / de los objetos, de las formas, / de esa materia / que se resiste?” No me gusta interpretar el sentido de un poema, porque es una llama que se apaga ante el exceso de racionalización. Pero con Battilana se me hace difícil interpretar algo, entonces la magia vive porque su poema rechaza toda interpretación, y así se vuelve inquietante y atractivo, aún cuando no esté en sus planes. “Dios procede del verbo”, dice en “Letras”, “y también lo más real de mí”. “Por mí”, agrega, y así termina el poema. ¡Cómo me gusta perderme en los versos de Battilana! Pero más me gusta reencontrarme un poco después. Con El lado ciego el lirismo se intensifica en su poesía y lo que ya era conmovedor desde el principio, aquí me inunda como las napas de ese jardín que el autor menciona en varios poemas. Y esto ya no cede, Battilana ha encontrado su voz en todos los libros siguientesLa vida sonríe un poco y este Budita tímido y triste me convence del todo, me hace reír y llorar al mismo tiempo en ese poema tan hermoso que le da título al libro: Ramitas. Cuando el sentido empieza a iluminarse la poesía de Battilana crece en la hoguera de la plena humanidad. Bienvenido a casa.