“La poeta Tsvietáieva era idéntica a la persona Tsvietáieva. Entre la palabra y la acción, entre el arte y la existencia no existía ni una coma, ni un guión siquiera, Tsvietáieva puso entre los dos el signo de igualdad” Joseph Brodsky.

“Mi madre, Marina Ivánovna Tsvietáieva, era de baja estatura, ancha de espaldas, estrecha de caderas y de talle fino, era esbelta como un muchacho egipcio. Toda su vida tuvo una gran necesidad - nunca satisfecha del todo - de lectores, de oídos atentos, de una respuesta rápida y directa a lo que había escrito” Ariadna Efron.

“Excepto Ánnenski y Blok y, con ciertas restricciones, Bely, Tsvietáieva fue lo que no lograron ser todos los demás simbolistas reunidos. Allí donde la literatura luchaba en un mundo de esquemas artificiales y de arcaísmos, Tsvietáieva atravesaba ligera las dificultades de la verdadera creación” Boris Pasternak.

 

¡Divertite, alma, tomá y comé!

Y cuando llegue mi hora —

entiérrenme en medio

de los cuatro caminos.

Allá, en el campo desierto,

donde hay cuervos y lobos,

que  aquel poste

sea mi cruz.

Yo no temía en la noche

a los lugares malditos.

Alta, sobre mí,

la anónima cruz.

Ninguno de ustedes, amigos,

se fue satisfecho de mi casa.

Cubrime entera,

¡maleza del campo!

No enciendan velas

en la humareda de la iglesia.

No quiero memoria eterna

en mi tierra natal.

 

Marina Tsvietáieva, 1916

 

* Traducción de Natalia Litvinova

 

Noche mía, rival mía - Marina Ivanovna Tsvietaieva

$650
Noche mía, rival mía - Marina Ivanovna Tsvietaieva $650

 

 

“La poeta Tsvietáieva era idéntica a la persona Tsvietáieva. Entre la palabra y la acción, entre el arte y la existencia no existía ni una coma, ni un guión siquiera, Tsvietáieva puso entre los dos el signo de igualdad” Joseph Brodsky.

“Mi madre, Marina Ivánovna Tsvietáieva, era de baja estatura, ancha de espaldas, estrecha de caderas y de talle fino, era esbelta como un muchacho egipcio. Toda su vida tuvo una gran necesidad - nunca satisfecha del todo - de lectores, de oídos atentos, de una respuesta rápida y directa a lo que había escrito” Ariadna Efron.

“Excepto Ánnenski y Blok y, con ciertas restricciones, Bely, Tsvietáieva fue lo que no lograron ser todos los demás simbolistas reunidos. Allí donde la literatura luchaba en un mundo de esquemas artificiales y de arcaísmos, Tsvietáieva atravesaba ligera las dificultades de la verdadera creación” Boris Pasternak.

 

¡Divertite, alma, tomá y comé!

Y cuando llegue mi hora —

entiérrenme en medio

de los cuatro caminos.

Allá, en el campo desierto,

donde hay cuervos y lobos,

que  aquel poste

sea mi cruz.

Yo no temía en la noche

a los lugares malditos.

Alta, sobre mí,

la anónima cruz.

Ninguno de ustedes, amigos,

se fue satisfecho de mi casa.

Cubrime entera,

¡maleza del campo!

No enciendan velas

en la humareda de la iglesia.

No quiero memoria eterna

en mi tierra natal.

 

Marina Tsvietáieva, 1916

 

* Traducción de Natalia Litvinova