¿Son hijas únicas las heroínas de los cuentos de hadas? Puede que no, pero la prueba de que deberían serlo es que cuando tienen hermanas suelen ser falsas, y si están en el cuento es para eclipsar a la única, para robarle el polvillo de sus alas... En este librotalismán, Rosario Bléfari, la front woman que adoraba las hipótesis, postula la teoría del artista como hijo único, alguien sin par, sin otros a mano con quienes compararse, obligada, pues, a comparar las cosas con que le sale al encuentro el mundo. Cosas singulares, extrañas, no siempre amables, pero siempre desconocidas, que es como tenían que ser las cosas para que Rosario pusiera en marcha su deseo indómito de conocer, portento en el que se fundan su imaginación y su poesía. La artista hija única solo ama lo desconocido, lo que le es esquivo, lo que desconcierta, activa o aturde sus sentidos, entrenados para querer saberlo todo. Porque, como en los cuentos de hadas, Rosario también pasó por una suerte de cautiverio, que solo ella podía convertir en la escuela de sorpresa, curiosidad y apropiación de la que este libro es el documento, antídoto de todos nuestros desalientos.
Alan Pauls

 

«Hay una imaginación íntima que adopta la forma de una escritura del yo que se invierte en una serie de antisucesos, utilizada con un efecto de inmediatez, oralidad y convergencia en una voz única».
María Moreno

«No creo que haya en la historia del arte y la música argentina un personaje parecido a Rosario. Tendríamos que pensar, a lo mejor, en Violeta Parra en Chile o, tal vez, Patti Smith».
Martín Rejtman

Mis dependencias - Rosario Bléfari

$32.999
Mis dependencias - Rosario Bléfari $32.999

¿Son hijas únicas las heroínas de los cuentos de hadas? Puede que no, pero la prueba de que deberían serlo es que cuando tienen hermanas suelen ser falsas, y si están en el cuento es para eclipsar a la única, para robarle el polvillo de sus alas... En este librotalismán, Rosario Bléfari, la front woman que adoraba las hipótesis, postula la teoría del artista como hijo único, alguien sin par, sin otros a mano con quienes compararse, obligada, pues, a comparar las cosas con que le sale al encuentro el mundo. Cosas singulares, extrañas, no siempre amables, pero siempre desconocidas, que es como tenían que ser las cosas para que Rosario pusiera en marcha su deseo indómito de conocer, portento en el que se fundan su imaginación y su poesía. La artista hija única solo ama lo desconocido, lo que le es esquivo, lo que desconcierta, activa o aturde sus sentidos, entrenados para querer saberlo todo. Porque, como en los cuentos de hadas, Rosario también pasó por una suerte de cautiverio, que solo ella podía convertir en la escuela de sorpresa, curiosidad y apropiación de la que este libro es el documento, antídoto de todos nuestros desalientos.
Alan Pauls

 

«Hay una imaginación íntima que adopta la forma de una escritura del yo que se invierte en una serie de antisucesos, utilizada con un efecto de inmediatez, oralidad y convergencia en una voz única».
María Moreno

«No creo que haya en la historia del arte y la música argentina un personaje parecido a Rosario. Tendríamos que pensar, a lo mejor, en Violeta Parra en Chile o, tal vez, Patti Smith».
Martín Rejtman