“El sexo más allá de cualquier afecto. Si no se entiende esto, va a ser difícil que salgamos de la superstición, la buena onda y la media naranja para toda la vida. El objetivo es que el afecto que nos vincule incluso íntimamente sea un aefecto, un afecto virtual o algorítmico que se experimenta como real, un efecto”.

"Hasta ahora creíamos que los medios permitían y facilitaban nuestra comunicación; hoy adivinamos que funcionamos como una plataforma de despegue para el desarrollo de los medios —a los medios solo les interesa que conectemos, no qué hagamos en la conexión. Podemos creer que los medios tan solo median entre la realidad y nosotros; hay muchos intereses políticos y económicos para que así sea. Pero basta con que corramos un milésimo de microsegundo nuestra percepción para que constatemos que la definición más pertinente del ser humano ya no se funda en un mandato trascendente, ni en un privilegio de especie, ni en una sustancia biológica, ni en la posesión de un órgano especial: ser humano es administrar, concentrar, derrochar, procesar, multiplicar información."

"Consuma lo que se consuma, el consumo espectacular quiere con toda su voluntad una sola cosa: ¡gozar! En este punto, el pensamiento crítico y bien informado coincide con la publicidad más vulgar: ¡hay que gozar! De un modo u otro la serie placer-excitación-goce se convirtió en la cifra que se dio nuestra sociedad para soportar su explotación constante. De este modo, y mal que nos pese, la serie forma parte esencial de la explotación."

"La adicción no es una fatalidad, ni siquiera una opción, es una exigencia: se está convirtiendo en la manera hegemónica de entablar cualquier vínculo, incluso los vínculos más íntimos. Suena absurdo, pero es así como funciona. No es un problema psíquico, es una cuestión política."

“Lograr derrocar al sexo del pedestal psíquico en el que lo pusimos no significa un punto final o una meta en la que se acaba la historia. Habrá que concebirlo como un nuevo comienzo en el que la fusión humano-mediática será inapelable”.

 

Manifiestx pornológico - Daniel Mundo

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“El sexo más allá de cualquier afecto. Si no se entiende esto, va a ser difícil que salgamos de la superstición, la buena onda y la media naranja para toda la vida. El objetivo es que el afecto que nos vincule incluso íntimamente sea un aefecto, un afecto virtual o algorítmico que se experimenta como real, un efecto”.

"Hasta ahora creíamos que los medios permitían y facilitaban nuestra comunicación; hoy adivinamos que funcionamos como una plataforma de despegue para el desarrollo de los medios —a los medios solo les interesa que conectemos, no qué hagamos en la conexión. Podemos creer que los medios tan solo median entre la realidad y nosotros; hay muchos intereses políticos y económicos para que así sea. Pero basta con que corramos un milésimo de microsegundo nuestra percepción para que constatemos que la definición más pertinente del ser humano ya no se funda en un mandato trascendente, ni en un privilegio de especie, ni en una sustancia biológica, ni en la posesión de un órgano especial: ser humano es administrar, concentrar, derrochar, procesar, multiplicar información."

"Consuma lo que se consuma, el consumo espectacular quiere con toda su voluntad una sola cosa: ¡gozar! En este punto, el pensamiento crítico y bien informado coincide con la publicidad más vulgar: ¡hay que gozar! De un modo u otro la serie placer-excitación-goce se convirtió en la cifra que se dio nuestra sociedad para soportar su explotación constante. De este modo, y mal que nos pese, la serie forma parte esencial de la explotación."

"La adicción no es una fatalidad, ni siquiera una opción, es una exigencia: se está convirtiendo en la manera hegemónica de entablar cualquier vínculo, incluso los vínculos más íntimos. Suena absurdo, pero es así como funciona. No es un problema psíquico, es una cuestión política."

“Lograr derrocar al sexo del pedestal psíquico en el que lo pusimos no significa un punto final o una meta en la que se acaba la historia. Habrá que concebirlo como un nuevo comienzo en el que la fusión humano-mediática será inapelable”.