Fernanda observa la tormenta desde la ventana. Afuera, el granizo golpea los vidrios; adentro, los recuerdos empiezan a desbordarla. La lluvia del presente se confunde con la de otros tiempos, y en esa corriente se abren paso las voces de las mujeres que la precedieron.

A través de una escritura que alterna la evocación y la introspección, Alejandra Angles entrelaza las vidas de tres generaciones unidas por un hilo invisible: Nanda, la niña italiana marcada por la guerra y el desarraigo; Cristina, la madre arquitecta que busca reconstruir sobre ruinas; y Fernanda, médica, heredera y testigo, que intenta descifrar los signos del pasado en su propio cuerpo y en su memoria.

Entre Europa y el Río de la Plata, entre la fe y la razón, entre la herencia y la libertad, una genealogía íntima donde lo personal se vuelve histórico y la memoria familiar se transforma en espejo de una época. En esta novela la lluvia es más que un clima: es la materia del tiempo, la persistencia de lo que vuelve. Llovían otras, las mismas aguas evoca el peso y la belleza de los recuerdos, aquello que nos conforma, incluso cuando creemos haberlo olvidado.

Llovían otras, las mismas aguas - Alejandra Angles

$32.500
Llovían otras, las mismas aguas - Alejandra Angles $32.500

Fernanda observa la tormenta desde la ventana. Afuera, el granizo golpea los vidrios; adentro, los recuerdos empiezan a desbordarla. La lluvia del presente se confunde con la de otros tiempos, y en esa corriente se abren paso las voces de las mujeres que la precedieron.

A través de una escritura que alterna la evocación y la introspección, Alejandra Angles entrelaza las vidas de tres generaciones unidas por un hilo invisible: Nanda, la niña italiana marcada por la guerra y el desarraigo; Cristina, la madre arquitecta que busca reconstruir sobre ruinas; y Fernanda, médica, heredera y testigo, que intenta descifrar los signos del pasado en su propio cuerpo y en su memoria.

Entre Europa y el Río de la Plata, entre la fe y la razón, entre la herencia y la libertad, una genealogía íntima donde lo personal se vuelve histórico y la memoria familiar se transforma en espejo de una época. En esta novela la lluvia es más que un clima: es la materia del tiempo, la persistencia de lo que vuelve. Llovían otras, las mismas aguas evoca el peso y la belleza de los recuerdos, aquello que nos conforma, incluso cuando creemos haberlo olvidado.