¿Qué son los chichis? ¿Y las máquinas parlantes? ¿Quién es el famoso Monitor? ¿Cómo reconocer la presencia del Anti-ser? ¿Para qué se usa el realismo delirante? ¿Cuándo conviene emplear la palabra “manija”? ¿Alguien conoce un chiste esquizofrénico? ¿Dónde queda Camilo Aldao? ¿El término “polimuña” fue acuñado por un sacerdote? ¿Zapos y vurros nos acechan?

Léxico Laiseca, de Demian Paredes, responde a estas preguntas y a muchas más, metiéndonos de lleno en el universo de Alberto Laiseca (1941-2016), autor de una obra de suma originalidad que sigue cautivando a nuevos lectores.

Incorporándose con elegancia a una nutrida tradición de textos estructurados como diccionarios, este ensayo es fruto de un lector laisequiano: alguien que ama la erudición, el pensamiento, la literatura, la creación, los saberes raros y también el gusto por la digresión que ilumina.

Como ante todo libro de la misma familia, uno percibe un mundo que sostiene cada palabra. Su lectura resulta cautivante, y puede ocurrir que nos inspire alguna entrada, entusiasmados frente al encanto del Maestro, a quien imagino chochísimo, disfrutando de este viaje hacia una constelación que orbita en torno a Los sorias, su inagotable obra máxima.

José María Marcos

Léxico Laiseca - Demian Paredes

$30.000
Léxico Laiseca - Demian Paredes $30.000

¿Qué son los chichis? ¿Y las máquinas parlantes? ¿Quién es el famoso Monitor? ¿Cómo reconocer la presencia del Anti-ser? ¿Para qué se usa el realismo delirante? ¿Cuándo conviene emplear la palabra “manija”? ¿Alguien conoce un chiste esquizofrénico? ¿Dónde queda Camilo Aldao? ¿El término “polimuña” fue acuñado por un sacerdote? ¿Zapos y vurros nos acechan?

Léxico Laiseca, de Demian Paredes, responde a estas preguntas y a muchas más, metiéndonos de lleno en el universo de Alberto Laiseca (1941-2016), autor de una obra de suma originalidad que sigue cautivando a nuevos lectores.

Incorporándose con elegancia a una nutrida tradición de textos estructurados como diccionarios, este ensayo es fruto de un lector laisequiano: alguien que ama la erudición, el pensamiento, la literatura, la creación, los saberes raros y también el gusto por la digresión que ilumina.

Como ante todo libro de la misma familia, uno percibe un mundo que sostiene cada palabra. Su lectura resulta cautivante, y puede ocurrir que nos inspire alguna entrada, entusiasmados frente al encanto del Maestro, a quien imagino chochísimo, disfrutando de este viaje hacia una constelación que orbita en torno a Los sorias, su inagotable obra máxima.

José María Marcos