El universo de las plantas y el de las flores especialmente constituye una fuente inagotable y un motivo para la creación. Desde la antigüedad, el arte y la literatura se sirvieron de expresiones figuradas tomadas del mundo vegetal y mostraron atención por el mundo de los cultivos. Con su vulnerable y a la vez empecinada vitalidad, las plantas han sido elemento para la construcción de la imagen poética y han dado pie a la reflexión sobre el paso del tiempo y lo perecedero de la belleza. El silencio de las plantas es una selección de poemas diversos, bellos, interesantes, díscolos, amenazantes, cobijados. Un lugar donde habitan los clásicos, los recordados; aquellos entrañables de siempre y los menos conocidos; fueron elegidos para que 'dialoguen' íntimamente entre sí. Para un artista ¿también para los lectores? una flor, un fruto, un árbol, es algo más. Ese algo más es lo que queremos mostrar con esta selección, donde la poesía se cruza con la botánica, la jardinería, y el vagabundeo por la naturaleza, sin perder su rumbo estético. (Del prólogo de Elisa Boland)

El silencio de las plantas - Elisa Boland

$2.600
El silencio de las plantas - Elisa Boland $2.600

El universo de las plantas y el de las flores especialmente constituye una fuente inagotable y un motivo para la creación. Desde la antigüedad, el arte y la literatura se sirvieron de expresiones figuradas tomadas del mundo vegetal y mostraron atención por el mundo de los cultivos. Con su vulnerable y a la vez empecinada vitalidad, las plantas han sido elemento para la construcción de la imagen poética y han dado pie a la reflexión sobre el paso del tiempo y lo perecedero de la belleza. El silencio de las plantas es una selección de poemas diversos, bellos, interesantes, díscolos, amenazantes, cobijados. Un lugar donde habitan los clásicos, los recordados; aquellos entrañables de siempre y los menos conocidos; fueron elegidos para que 'dialoguen' íntimamente entre sí. Para un artista ¿también para los lectores? una flor, un fruto, un árbol, es algo más. Ese algo más es lo que queremos mostrar con esta selección, donde la poesía se cruza con la botánica, la jardinería, y el vagabundeo por la naturaleza, sin perder su rumbo estético. (Del prólogo de Elisa Boland)