La mirada desprejuiciada de una niña en un suburbio del conurbano de los 70 le sirve a Claudia Stella para construir una obra que a la vez que profunda resulta ágil y graciosa. En su primera publicación, la autora logra construir un relato potente acerca de la identidad, una problemática muy cara a la historia argentina. La dictadura, los silencios, los orígenes, el amor, las contradicciones aparecen todas en esta obra dinámica en la que lo no dicho muchas veces resuena más que lo abiertamente declarado.

 “Un gato con tres patas, la madre y su herida en el vientre que no cicatriza ni deja de supurar, una vecina que desaparece y vuelve otra, marcada por la violencia despersonalizante del poder. Rumores, conversaciones a media voz. Fragmentos. Una cotidianeidad que se vuelve peligrosa en un barrio difuso del conurbano en los años setenta. 

De la materia desgarrada de los días, en un presente continuo, y de la voz de una niña llamada Gabriela está hecha El nombre de los caracoles, de Claudia Stella. Escenas breves que se van ensartando en el hilo de esa voz que nunca pierde el tono, que a medida que trama también se detiene. Narrativa y lírica al mismo tiempo. Poética y política, El nombre de los caracoles es la novela de los que no tienen representación, de los que no son buscados, es la indagación feroz y conmovedora de una voz tímida y portentosa, la pregunta mítica del origen y el derecho a saber quiénes somos y de dónde venimos.”

Selva Almada

El nombre de los caracoles - Claudia Stella

$850
El nombre de los caracoles - Claudia Stella $850

La mirada desprejuiciada de una niña en un suburbio del conurbano de los 70 le sirve a Claudia Stella para construir una obra que a la vez que profunda resulta ágil y graciosa. En su primera publicación, la autora logra construir un relato potente acerca de la identidad, una problemática muy cara a la historia argentina. La dictadura, los silencios, los orígenes, el amor, las contradicciones aparecen todas en esta obra dinámica en la que lo no dicho muchas veces resuena más que lo abiertamente declarado.

 “Un gato con tres patas, la madre y su herida en el vientre que no cicatriza ni deja de supurar, una vecina que desaparece y vuelve otra, marcada por la violencia despersonalizante del poder. Rumores, conversaciones a media voz. Fragmentos. Una cotidianeidad que se vuelve peligrosa en un barrio difuso del conurbano en los años setenta. 

De la materia desgarrada de los días, en un presente continuo, y de la voz de una niña llamada Gabriela está hecha El nombre de los caracoles, de Claudia Stella. Escenas breves que se van ensartando en el hilo de esa voz que nunca pierde el tono, que a medida que trama también se detiene. Narrativa y lírica al mismo tiempo. Poética y política, El nombre de los caracoles es la novela de los que no tienen representación, de los que no son buscados, es la indagación feroz y conmovedora de una voz tímida y portentosa, la pregunta mítica del origen y el derecho a saber quiénes somos y de dónde venimos.”

Selva Almada