Insistir en lo incierto propone esta voz poética para ir al encuentro de laúdes, tahini, cedros y vocablos árabes. Una pertenencia que se concreta en el poema como lo gozoso de la comida compartida antes pasó por las manos para volver a ellas. Garbanzos, limones, mentas y dátiles: los aromas emergen de las palabras cuando la memoria irrumpe / de golpe me deja / eso que quiero tocar / y no puedo. Entonces el mortero de mármol, herencia de la abuela que llegó en barco, embiste y me transforma / de entera a molida.

Linaje de kohl y desiertos, gracia de infancia, el turquita amoroso del padre que ya no está y se duela: de mi-vos, tu voz, vacila el decir poético en intensidad lírica a través de una búsqueda que deviene reconocimiento. Halal, Haram, lo lícito y lo vedado: puntadas de hilo verde que merodean y trazan una trama posible, ahí donde el verso vislumbra mientras la reminiscencia fluye y se nombra este brillo en continuo tornasol, su belleza, su conmoción. Periplo entrañable entre velos y veladuras, confluir hacia esas otras casas, orillas otras de la propia lengua para intuir: y yo / que siempre fui / cristal de Arabia // demasiado frágil / para nombrar / lo que se ama.

Brillo continuo en tornasol - Belén Ziade

$26.000
Brillo continuo en tornasol - Belén Ziade $26.000

Insistir en lo incierto propone esta voz poética para ir al encuentro de laúdes, tahini, cedros y vocablos árabes. Una pertenencia que se concreta en el poema como lo gozoso de la comida compartida antes pasó por las manos para volver a ellas. Garbanzos, limones, mentas y dátiles: los aromas emergen de las palabras cuando la memoria irrumpe / de golpe me deja / eso que quiero tocar / y no puedo. Entonces el mortero de mármol, herencia de la abuela que llegó en barco, embiste y me transforma / de entera a molida.

Linaje de kohl y desiertos, gracia de infancia, el turquita amoroso del padre que ya no está y se duela: de mi-vos, tu voz, vacila el decir poético en intensidad lírica a través de una búsqueda que deviene reconocimiento. Halal, Haram, lo lícito y lo vedado: puntadas de hilo verde que merodean y trazan una trama posible, ahí donde el verso vislumbra mientras la reminiscencia fluye y se nombra este brillo en continuo tornasol, su belleza, su conmoción. Periplo entrañable entre velos y veladuras, confluir hacia esas otras casas, orillas otras de la propia lengua para intuir: y yo / que siempre fui / cristal de Arabia // demasiado frágil / para nombrar / lo que se ama.