La Musiquilla de las pobres esferas es un libro fundamental en la obra de Enrique Lihn y en la poesía hispanoamericana contemporánea. La palabra poética es llevada aquí a un límite extremo de lucidez y autoconciencia críticas. El autor fue valiente al enfrentarse a todas las mixtificaciones de la historia de la poesía vigentes y a las de la ideología que en esa década hacía estragos en la intelectualidad latinoamericana. Cuando vivió en La Habana, Lihn escribió «no toco la trompeta ni subo a la tribuna / de la revolución prefiero la necesidad de conversar entre amigos /aunque sea por las razones más débiles». Enrique Lihn, que ya había demostrado un talento lírico y expresivo innato, no se instala en la seguridad del don poético que le fue dado y prefiere el camino más arduo de la deconstrucción de su «yo» y de su «ego», sin complacencias ni ardides:

«Porque escribí (…) ni acepté que los hombres fueran dioses / ni me hice desear como escribiente / ni la pobreza me pareció atroz / ni el poder una cosa deseable».

 

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La musiquilla de las pobres esferas - Enrique Lihn

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La musiquilla de las pobres esferas - Enrique Lihn $740

La Musiquilla de las pobres esferas es un libro fundamental en la obra de Enrique Lihn y en la poesía hispanoamericana contemporánea. La palabra poética es llevada aquí a un límite extremo de lucidez y autoconciencia críticas. El autor fue valiente al enfrentarse a todas las mixtificaciones de la historia de la poesía vigentes y a las de la ideología que en esa década hacía estragos en la intelectualidad latinoamericana. Cuando vivió en La Habana, Lihn escribió «no toco la trompeta ni subo a la tribuna / de la revolución prefiero la necesidad de conversar entre amigos /aunque sea por las razones más débiles». Enrique Lihn, que ya había demostrado un talento lírico y expresivo innato, no se instala en la seguridad del don poético que le fue dado y prefiere el camino más arduo de la deconstrucción de su «yo» y de su «ego», sin complacencias ni ardides:

«Porque escribí (…) ni acepté que los hombres fueran dioses / ni me hice desear como escribiente / ni la pobreza me pareció atroz / ni el poder una cosa deseable».

 

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